Las pasadas navidades, cuando Lopetegui hacía balance de sus primeros meses como seleccionador en la reunión anual de la federación, analizaba el camino hacia el Mundial de Rusia, cuyo billete se logra este 2017. De todos los partidos, el que más le preocupaba era el de Skopje. Ni recibir a Italia ni el doble compromiso con Israel, con el que cerrará en Jerusalén la fase de clasificación. Es evidente que el liderato del grupo G se jugará en Madrid, el próximo 2 de septiembre ante Italia, pero España aspira a llegar primera, único puesto que clasifica directamente para el Mundial 2018. «Es un partido muy importante para ser primeros. Italia ganó al final y sufriendo (perdía 2-1 pero remontó con un gol de Inmobile en el 93') por lo que imagino será complicado», recordaba estos días Thiago.

«Macedonia no tiene nada que perder, si pensamos en las vacaciones tendremos dificultades», explicó Nacho Monreal, uno de los que marcó en el duelo de Granada del pasado mes de noviembre. España se impuso por 4-0 si bien necesitó de un gol en propia puerta para abrir la lata. Las estadísticas invitan al optimismo. De los seis partidos disputados hasta ahora contra Macedonia, la selección venció en todos, anotó 18 goles y sólo encajó tres ante un rival que marcha penúltimo, con cuatro derrotas y sólo una victoria frente a Liechtenstein. ¿Por qué entonces tanto temor?

Algunos futbolistas han estado unos días de vacaciones y otros llegan pensando en el futuro o tras una final ganada de la Champions, lo que puede provocar no tener la concentración necesaria. Tampoco ayudan los silbidos a Piqué, considerados «un círculo vicioso» por el seleccionador, que pide «dejar de hablar de ello, ya que «el foco importante es Macedonia y que nos jugamos un Mundial. Es diferente al resto de partidos pero tenemos la sensación de que el equipo va a llegar bien y hemos tratado de transmitir a los jugadores compromiso».

Sin exceso de confianza

En esa idea ha insistido Lopetegui a los suyos. «El míster ya nos ha dicho que ellos tienen una contra muy peligrosa. El encuentro es vital y hay que salir a por todas desde el principio. Para nada hay exceso de confianza», recordó estos días Azpilicueta. «Esperamos un partido muy complicado. Macedonia en casa mereció ganar a Italia. Son muy agresivos, fuertes, bien estructurados en defensa y en ataque. Nos van a obligar a una gran tensión para seguir por la lucha de la clasificación. Lo más importante es que estén concentrados, somos conscientes del momento de la temporada que es. En cada partido nos jugamos un Mundial», recuerda el vasco, que sí detalló los peligros de su rival. «Ellos tienen mucha velocidad en banda izquierda», dijo antes de destacar a Nestorovski. «Es un jugador muy importante para nosotros, lo demostró en Italia haciendo muchos goles y esperamos que esté a su nivel mañana para hacer gol y dar razón a Lopetegui de por qué tiene miedo», explicó Goran Pandev.

El once parece bastante claro. «Haremos algunos cambios de cara al partido con respecto a Colombia», desveló el seleccionador. La única duda es si mantendrá el tridente usado durante la fase de clasificación o apostar de inicio por Isco, en un gran momento de forma. Lopetegui ha sacado siempre lo mejor del malagueño, que brilló a sus órdenes en el Europeo de Israel sub-21 ganado por España en 2013, y éste le ha respondido con goles en los partidos que le ha dado minutos saliendo desde el banquillo: ante Inglaterra e Israel. Le probó con los teóricos titulares, en el centro del campo -aunque ahí Thiago parece tener sitio asegurado en lugar de Koke junto a Busquets e Iniesta- y también ensayó con él arriba junto a Costa y Silva, que con siete goles es el máximo goleador desde la Eurocopa.

El sacrificado, en ese caso, sería Vitolo, que ha anotado en cuatro partidos distintos durante la clasificación (ante Liechtenstein, Italia, Macedonia e Israel). En todo caso, lo que tranquiliza al seleccionador es tener a todos físicamente aptos, por lo que podrá disponer de su retaguardia preferida (Carvajal, Ramos, Piqué y Alba) por delante de un David de Gea que sólo ha encajado un gol y fue de penalti. El resto los recibió Reina (dos en Wembley y otros dos ante Colombia). «Hemos hecho grandes partidos, en lugares complicados como París o en Bruselas, el ambiente es fantástico y seguimos todos la idea del seleccionador. Las sensaciones son muy buenas», recuerda un Thiago que tampoco se aferra a lo inoportuno del momento del encuentro una vez terminada la campaña. «La fecha no importa. Somos profesionales, es la que hay».

Un rival «agresivo»

La selección, favorita para el duelo según todas las casas de apuestas, ha demostrado tener variantes tácticas en función del rival. Ante Liechtenstein y Albania optó por una línea de tres romper para romper cerrojazos. La usó también en Wembley de inicio, aunque no le convenció, y repitió en Murcia, cuando los colombianos vencían por 1-2. «La defensa de tres la hemos trabajado y pensado para algunos partidos, eso te lo permiten los jugadores», explica Lopetegui.

Macedonia comparece con ánimo de dar una alegría a los 33.500 hinchas que llenarán el Nacional Arena Felipe II después de una semana histórica para el país, con miles de personas celebrando la Champions del Vardar en las calles de Skopje. «España comete pocos errores y vamos a tratar de utilizar esos errores en su contra con fútbol agresivo», explica el seleccionador Igor Angelovski, que ve «en perfecto estado el césped» después del amistoso ante Turquía (0-0). «Con la misma actitud en el campo del lunes podríamos sacar un resultado positivo contra España», vaticina Ferhan Hasani, centrocampista del Shkendija Tetovo. «Es favorita porque es una de las mejores selecciones del mundo pero nosotros intentaremos ponérselo difícil y hacer que muchas cosas en el campo de juego dependan de nosotros», avisa Aleksandar Trajkovsi, delantero del Palermo.

Ya hubo defensa a Piqué

La última visita a Skopje, donde se jugará la Supercopa europea este verano entre Real Madrid y Manchester United, se resolvió con un afortunado centro chut de Juan Mata en una de las pocas opciones españolas de aquel duelo de septiembre de 2015. Después de aquel 0-1 los internacionales españoles, con Sergio Ramos e Iker Casillas a la cabeza, salieron a pedir que pararan los silbidos a Piqué, que en Oviedo se repitieron después de que se pensase que lo de León había sido una anécdota por su mención a Kevin Roldán.

«Aquí somos España y representamos a un país. Los pitos no benefician a nadie. Si Piqué se pone esta camiseta es porque quiere estar con España. A la selección venimos a hacerlo lo mejor posible y cuanto menos se hable de este tema mucho mejor porque después fomentamos que vuelva a ocurrir si seguimos con lo mismo», dijo el central madridista, ahora capitán, pidiendo el fin de un debate «cansino».

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